Torniquetes improvisados para el control de hemorragias: MITOS Y REALIDADES

Existe una práctica profundamente arraigada en la educación en trauma prehospitalario de Latinoamérica y en muchos sistemas civiles de primer respondedor: enseñar a personas sin formación médica sólida a fabricar torniquetes con lo que tengan a la mano, presentando esto como una habilidad básica de primeros auxilios, accesible a cualquiera, ejecutable en segundos con una correa, una cuerda o una corbata.

Esta práctica es, según la evidencia acumulada en la última década, no solo ineficaz, sino potencialmente iatrogénica. Y en 2026, en pleno acceso a torniquetes comerciales certificados por menos de lo que cuesta una entrada a un concierto, insistir en ese paradigma educativo es, cuando menos, científicamente indefendible.

Este artículo no pretende eliminar el concepto del torniquete improvisado del mapa clínico. En escenarios donde el equipo se ha agotado —me ha pasado personalmente en campo— el plan Z puede salvar una vida. Pero el problema real no es la técnica: es el modelo pedagógico que convierte el plan Z en plan A, que vende a personas sin entrenamiento la ilusión de que improvizar es una alternativa válida al equipamiento adecuado, que justifica la carencia de recursos en lugar de trabajar para cambiarla.


 

2. CONTEXTO EPIDEMIOLÓGICO: POR QUÉ CADA SEGUNDO IMPORTA

La hemorragia masiva representa la principal causa de muerte prevenible en trauma, responsable de aproximadamente el 40% de la mortalidad traumática global y de más del 90% de las muertes en combate evitables (Rossaint et al., 2023; Bulger et al., 2014). En el escenario civil, los datos del Registro Nacional de Trauma de EE.UU. (NTDB) documentan que la hemorragia no controlada de extremidades constituye una causa significativa de mortalidad prehospitalaria, con una ventana de oportunidad terapéutica que no supera los 3 a 5 minutos en lesiones arteriales mayores de extremidades inferiores.

Los datos derivados de los conflictos de Irak y Afganistán, analizados sistemáticamente por Kragh, Dubick y colaboradores, demostraron que cuando el torniquete se aplica antes de la aparición de shock, la mortalidad por hemorragia de extremidades se reduce en hasta un 67%. Cada minuto de retraso en controlar una hemorragik arterial mayor tiene impacto directo en la supervivencia.

En el entorno prehospitalario latinoamericano, con tiempos de respuesta frecuentemente superiores a los 15–20 minutos en zonas urbanas congestionadas o rurales, el control inmediato de la hemorragia no es un lujo: es el determinante principal de si el paciente llega vivo al hospital.

 

📊  DATOS CLAVE EN CONTEXTO

• La hemorragia causa el 40% de la mortalidad traumática mundial (Rossaint et al., 2023, Critical Care).

• >90% de muertes en combate evitables son por hemorragia (datos combinados GWOT, US Army JTTS).

• Aplicación de torniquete pre-shock reduce mortalidad hasta 67% vs. aplicación tardía.

• Ventana terapéutica en hemorragia arterial mayor: 3–5 minutos.

• La supervivencia con torniquete prehospitalario es 89% vs. 78% con torniquete hospitalario (Eastridge et al., 2012, J Trauma Acute Care Surg).

 

3. FISIOLOGÍA DE LA OCLUSIÓN VASCULAR: LO QUE EL TORNIQUETE DEBE LOGRAR

Para que un torniquete cumpla su función, debe generar una presión circunferencial suprasistólica sostenida que ocluya el flujo arterial proximal a la lesión. La presión requerida varía según la extremidad y la constitución del paciente:

 

EXTREMIDAD

PRESIÓN REQUERIDA (estimada)

Extremidad superior (brazo)

150–250 mmHg (habitualmente 200 mmHg + margen de seguridad)

Extremidad inferior — muslo adulto

300–500 mmHg (según circunferencia y muscularidad)

Pacientes hipertensos / obesos

Puede requerir valores superiores al rango estándar

Extremidad inferior pediátrica

Menor requerimiento; torniquetes comerciales adultos son efectivos ≥5 años

 

Este dato fisiológico es absolutamente crítico para entender por qué los torniquetes improvisados fallan de forma sistemática: la mayoría de los materiales improvisados no son capaces de generar ni mantener más de 100–150 mmHg de presión circunferencial sostenida. En un muslo adulto musculoso, esto no es ni remotamente suficiente para ocluir la arteria femoral.

La presión de oclusión arterial de un torniquete neumático de referencia quirúrgica se establece rutinariamente en 250–300 mmHg para extremidad superior y hasta 400–500 mmHg para extremidad inferior (Kam et al., 2001, Anaesthesia). Los datos experimentales del USAISR (US Army Institute of Surgical Research) señalan que muchos usuarios se sorprenden de cuán ajustado debe estar un torniquete para pasar de oclusión venosa a oclusión arterial (Shackelford et al., 2015).

Un torniquete que logra solo oclusión venosa genera un estado fisiopatológico potencialmente más deletéreo que no aplicar torniquete: reduce la presión de perfusión venosa sin interrumpir el flujo arterial, generando congestión vascular y aumento paradójico del sangrado activo. Esta situación —frecuente con torniquetes improvisados insuficientemente apretados— puede incrementar la tasa de pérdida hemática y acelerar el desarrollo de shock hipovolémico.


 

  ADVERTENCIA CLÍNICA CRÍTICA

Los torniquetes improvisados sin mecanismo de varilla o molinete son incapaces de generar los 300–500 mmHg necesarios para ocluir la arteria femoral en un muslo adulto. En el 99% de los tests sin molinete, no se logra detener el pulso distal (Altamirano et al., 2015, JSOM). La ilusión de que el torniquete está funcionando cuando en realidad solo ocluye las venas es clínicamente más peligrosa que no aplicar nada, porque genera falsa seguridad al operador.

 

4. LA EVIDENCIA CIENTÍFICA: NÚMEROS QUE NO MIENTEN

4.1 El estudio de referencia: Altamirano et al. (2015)

El estudio seminal de Altamirano, Kragh, Aden y Dubick (2015), publicado en el Journal of Special Operations Medicine, es la referencia fundamental sobre torniquetes improvisados en modelos de hemorragia. Sus resultados son extraordinariamente claros y deberían ser de lectura obligatoria para todo instructor de trauma:

 

🔬  ALTAMIRANO ET AL. (2015) — RESULTADOS PRINCIPALES


Diseño: Torniquetes improvisados fabricados con camiseta (strap) sobre modelo de manikin de muslo, con y sin mecanismo de molinete (palillo chino × 6 como rodillo).


Sin moliente: Los torniquetes improvisados FALLARON en detener el sangrado en el 99% de las pruebas (79 de 80 tests). En el 100% de los intentos sin molinete, no se logró detener el pulso distal (80/80 tests).


Con molinete: Los torniquetes improvisados FALLARON en el 32% de las pruebas (con molinete y condiciones de laboratorio óptimas).


Conclusión: El molinete es condición mínima necesaria, pero aun así 1 de cada 3 aplicaciones fracasó bajo condiciones experimentales controladas.


Fuente: Altamirano, M. P., Kragh, J. F., Aden, J. K., & Dubick, M. A. (2015). Role of the windlass in improvised tourniquet use on a manikin hemorrhage model. Journal of Special Operations Medicine, 15(2), 42–46. PMID: 26125163

 

La elección de palillos chinos como windlass/molinete no fue caprichosa: representan el mejor escenario posible para un objeto rígido improvisado con la longitud y diámetro adecuados. En la práctica real, la mayoría de los objetos utilizados como windlass (lapiceros, ramas, cucharas) son de menor calidad mecánica, más cortos o más frágiles. Los resultados en campo real son casi con certeza peores que los del laboratorio.

4.2 Stewart, Duchesne y Khan (2015): ¿Obsoleto u obligatorio?

La revisión sistemática y metaanálisis de Stewart, Duchesne y Khan (2015), publicada en el Journal of Trauma and Acute Care Surgery, es la más amplia evaluación comparativa de dispositivos de torniquete comerciales vs. improvisados. Analizó 8.205 aplicaciones únicas en 1.921 sujetos usando 23 dispositivos distintos.

 

CATEGORÍA DE DISPOSITIVO

HEMOSTASIA EXTREMIDAD SUPERIOR

HEMOSTASIA MUSLO (MEDIA)

Neumático (comercial)

95%

88%

Mecánico tipo molinete (comercial)

~92%

~85%

Elástico (no estándar)

Bajo

Bajo

Por fricción (cinturón, tela)

Muy bajo

Muy bajo / FALLA

Improvisado SIN molinete

~1% (99% FALLA)

~1% (99% FALLA)

Improvisado CON molinete

~68%

~50% (condiciones óptimas)

 

La conclusión de Stewart et al. es contundente: los dispositivos que dependen de fricción o elasticidad (es decir, la mayoría de los improvisados) tienen las tasas de hemostasia más bajas. Solo los dispositivos mecánicos —con ventaja mecánica real— logran tasas aceptables, y aun así inferiores a los comerciales certificados.

Fuente: Stewart, S. K., Duchesne, J. C., & Khan, M. A. (2015). Improvised tourniquets: Obsolete or obligatory? Journal of Trauma and Acute Care Surgery, 78(1), 178–183. https://doi.org/10.1097/TA.0000000000000485

 

4.3 Salchner et al. (2023): El torniquete de manta termica aluminizada

El estudio de Salchner, Isser, Banyai y Lederer (2023), publicado en Wilderness & Environmental Medicine, evaluó torniquetes improvisados de manta termica aluminizada con mosquetón como windlass comparados con el CAT (Combat Application Tourniquet) en voluntarios sanos bajo condiciones óptimas de laboratorio. Sus hallazgos son inequívocos:

        La oclusión arterial completa (de la arteria radial) se logró en solo el 50% de las aplicaciones con el torniquete improvisado.

        El tiempo de aplicación fue significativamente mayor con el torniquete improvisado vs. el CAT.

        Los autores concluyen que los torniquetes improvisados «deben considerarse únicamente en circunstancias extremas cuando no existe torniquete comercial disponible» — y esto en extremidad superior, anatómicamente más favorable.

Fuente: Salchner, H., Isser, M., Banyai, L., & Lederer, W. (2023). Arterial occlusion effectiveness of space blanket-improvised tourniquets for the remote setting. Wilderness & Environmental Medicine, 34(2), 155–162. https://doi.org/10.1016/j.wem.2023.01.005 

4.4 La posición de las guías internacionales de mayor jerarquía

 

GUÍA / INSTITUCIÓN

AÑO

POSICIÓN SOBRE TI

TCCC / CoTCCC Guidelines

2026

Último recurso absoluto. TI solo si no hay torniquete comercial CoTCCC disponible.

Guía Europea de Control de Hemorragias, 6.ª Ed. (Rossaint et al.)

2023

Recomienda torniquete adjunto para lesiones extremales abiertas (Grado 1B). No valida TI como alternativa equivalente.

PHTLS 10.ª Edición — Protocolo XABCDE

2023

Torniquete comercial windlass de primera línea. TI solo si no hay alternativa.

ACS — Stop the Bleed / Bleeding Control Basic

2022–2026

Currículum oficial excluye instrucción en TI. Prioriza presión directa y empaquetamiento si no hay torniquete comercial.

Hartford Consensus / THREAT Protocol

Vigente

Énfasis en acceso inmediato a torniquetes comerciales en espacios públicos. No promueve TI.

ANZCOR Guidelines 9.1.1

2023

«Improbable que detenga toda la circulación sin riesgo de daño tisular». Solo si no hay alternativa.

 

 

"La preparación es una mentalidad. No planee improvisar: encontrar los materiales puede llevar demasiado tiempo y, aun así, la tasa de fallas será inaceptablemente alta."

— Principio fundamental del control de hemorragias basado en evidencia

 


5. COMPLICACIONES DOCUMENTADAS: LO QUE PUEDE SALIR MAL

Las complicaciones de los torniquetes improvisados no son teóricas ni anecdóticas. Están documentadas en la literatura médica peer-reviewed y comprenden un espectro desde falla del dispositivo con sangrado continuo hasta daño irreversible de estructuras nobles:

 

5.1 Falla en la oclusión arterial — La más prevalente y la más peligrosa

Es la complicación primaria y la que engloba a todas las demás, porque si el torniquete no ocluye la arteria, el sangrado continúa. La tasa de falla es:

       99% sin windlass (Altamirano et al., 2015 — 79/80 pruebas)

  32–50% con windlass bajo condiciones óptimas de laboratorio (Altamirano 2015; Salchner 2023)

  En escenarios reales, estresantes, con materiales heterogéneos, estas tasas son presumiblemente peores

La oclusión venosa sin oclusión arterial genera aumento paradójico del sangrado: el flujo venoso se bloquea pero la arteria sigue empujando sangre hacia la herida. El resultado práctico es que el operador cree que ha controlado el sangrado cuando en realidad lo está potenciando.

 

5.2 Lesión neurológica periférica

Documentada en la revisión sistemática de Chang, Bhandari, Messana et al. (2022), publicada en Cureus (DOI: 10.7759/cureus.27685). Los materiales estrechos (< 2.5–3 cm), irregulares o con bordes cortantes concentran la presión en áreas focales generando:

    Neuropraxia: bloqueo de conducción reversible por compresión mecánica directa

   Axonotmesis: daño axonal con degeneración walleriana; recuperación lenta e incompleta

   Neurotmesis: en casos prolongados o de alta presión focal; frecuentemente irreversible

Los nervios más vulnerables: nervio radial (extremidad superior) y nervio peroneo común (extremidad inferior). Las lesiones del nervio radial generan «mano caída» (wrist drop) y las del peroneo «pie caído» (foot drop), con consecuencias funcionales mayores.

 

5.3 Síndrome compartimental

La compresión incompleta que genera obstrucción venosa sin oclusión arterial eleva la presión intersticial del compartimento por encima de 30–40 mmHg, umbral de isquemia compartimental. La revisión de Esposito et al. (2025) en World Journal of Emergency Surgery (DOI: 10.1186/s13017-025-00625-3) identifica el síndrome compartimental como complicación documentada en aplicaciones de torniquete inadecuadas, con mayor riesgo en dispositivos no estandarizados.

La presentación clínica del síndrome compartimental puede verse enmascarada en el escenario prehospitalario y manifesta horas después en la UCI o en urgencias, cuando la ventana terapéutica para la fasciotomía de emergencia se ha estrechado.

 

5.4 Isquemia tisular irreversible y amputación

El tiempo es músculo tanto en el infarto de miocardio como en la isquemia extremital. La evidencia establece:

        A partir de 2 horas: daño neurológico y muscular significativo e iniciado

  A las 6 horas: daño muscular prácticamente irreversible — riesgo muy alto de amputación

   Los TI que no logran oclusión completa generan estados de isquemia-reperfusión intermitente que pueden ser más deletéreos que la isquemia completa sostenida por los ciclos repetidos de daño por radicales libres

 

5.5 Aflojamiento progresivo con reactivación del sangrado — El peligro silencioso

Los materiales textiles, elásticos o deformables pierden tensión con el tiempo por deformación plástica y relajación del material. A diferencia de los torniquetes comerciales, que cuentan con mecanismos de velcro estructural, clips de seguridad o molinetes bloqueados, los TI no tienen sistemas para mantener la tensión. El resultado práctico: el sangrado reaparece minutos después de la aplicación, frecuentemente de forma inadvertida para el operador.

La instrucción explícita de los manuales TCCC indica que un torniquete debe verificarse con frecuencia para confirmar que sigue siendo efectivo. Con un TI sin mecanismo de seguro, esa verificación debe ser prácticamente constante —lo cual es operacionalmente imposible en la mayoría de los escenarios activos.

 

5.6 Materiales contraindicados: el cinturón, la venda elástica, el expandex

Especial mención merecen los materiales que, además de ineficaces, son activamente perjudiciales:

        Cinturones de cuero o tela sin windlass/molinete: tasa de falla del 99% (Altamirano 2015). Emblemáticos del torniquete «estilo Rambo» que solo funciona en películas

        Vendas elásticas, expandex o lycra: el material elástico se afloja de manera activa conforme el tiempo transcurre, reactivando el sangrado. Su uso como torniquete está documentadamente contraindicado

        Cordones estrechos, cuerdas o cables: alta presión focal con daño neurológico y vascular sin lograr oclusión arterial. Peor de los mundos posibles

 

💡  REGLA MNEMOTÉCNICA CLÍNICA

Si el material se puede estirar → NO sirve como torniquete improvisado.

Si el material es más angosto que 4 cm → genera daño sin eficacia.

Si no hay mecanismo de windlass rígido → la tasa de éxito es virtualmente cero.

Si se puede aflojar con el movimiento → el sangrado va a regresar.

 


6. EL TORNIQUETE IMPROVISADO: UNA HABILIDAD AVANZADA, NO BÁSICA

Este es quizás el argumento más importante de este artículo, y el más sistemáticamente ignorado en los programas de formación de la región: el torniquete improvisado con molinete técnicamente correcto no es una habilidad básica. Es una habilidad avanzada, que requiere entrenamiento previo sólido, comprensión fisiopatológica de lo que se está intentando lograr y criterio clínico para reconocer cuándo funciona y cuándo falla.

 

6.1 ¿Por qué es avanzada y no básica?

Una habilidad se considera básica cuando puede ser ejecutada con alta tasa de éxito por una persona sin formación previa, tras instrucción mínima, en condiciones de estrés. El torniquete comercial correctamente elegido cumple ese criterio: estudios del programa Stop the Bleed demuestran que laicos sin entrenamiento logran oclusión efectiva con el CAT en >80% de los casos en simulación.

El torniquete improvisado con molinete no cumple ese criterio por las siguientes razones:

1.      Requiere selección correcta del material: identificar en segundos un material no elástico, de anchura adecuada (>4 cm), con resistencia suficiente para soportar las fuerzas del molinete sin desgarrarse

2.     Requiere construcción correcta del molinete: objeto rígido, suficientemente largo para actuar como palanca, que no se quiebre bajo torsión y que permita ser asegurado para que no se afloje

3.     Requiere criterio para reconocer la falla: saber evaluar si el torniquete ha logrado oclusión arterial —no solo venosa— mediante verificación del pulso distal, lo que exige entrenamiento previo en evaluación vascular

4.     Requiere capacidad de corrección en tiempo real: si el primer intento falla, el operador debe saber qué ajustar, no simplemente repetir el mismo error

5.     Requiere conocimiento de las alternativas en cascada: cuándo intentar el TI, cuándo abandonarlo y pasar a presión directa + empaquetamiento, cuándo combinar ambas estrategias

 

Una persona sin bases sólidas en control de hemorragias no tiene los conocimientos de fondo para ejecutar ninguno de los cinco pasos anteriores correctamente bajo presión. Enseñarle a «poner un torniquete improvisado» sin ese contexto es darle un martillo a alguien que no sabe clavar: puede causar más daño que no tener la herramienta.

 

6.2 El perfil del operador que puede intentar un TI

Basado en la evidencia y en las recomendaciones de la gran mayoria de guias y manuales de trauma, el torniquete improvisado debería intentarse únicamente por operadores que:

       Han completado formación certificada en control de hemorragias 

       Comprenden la diferencia fisiológica entre oclusión venosa y arterial

       Saben evaluar el pulso distal y la efectividad del torniquete

     Han practicado previamente la técnica en ambiente controlado — no la están intentando por primera vez en campo

  Han agotado las opciones de torniquete comercial disponibles y la hemorragia es incompatible con la vida sin intervención inmediata

    Comprenden que el TI es un puente temporal, no una solución definitiva, y registran la hora de aplicación

 

 

"Dos es uno, y uno es ninguno. Lleve un torniquete cargado y listo para uso inmediato y al menos uno más en el IFAK. Más si es médico o paramédico."

— Principio operacional fundamental

 

7. TÉCNICA CORRECTA DEL TORNIQUETE IMPROVISADO: EL ÚNICO MÉTODO QUE TIENE ALGUNA POSIBILIDAD DE FUNCIONAR

Dado que este artículo va dirigido a personal ya formado —médicos, paramédicos, enfermeros, socorristas certificados— que pueden encontrarse en la situación de haber agotado el equipo estándar, se describe a continuación la técnica con mayor respaldo en evidencia, basada en los lineamientos de las guías CoTCCC y los estudios de Altamirano y Stewart.

 

  ADVERTENCIA CLÍNICA CRÍTICA

Lo que sigue describe el PLAN Z — exclusivamente para personal ya entrenado, en situación de emergencia absoluta, cuando no existe torniquete comercial disponible. Si tiene un torniquete comercial disponible: úselo. Punto.

 

7.1 Selección del material — El primer determinante del éxito o fracaso

  Anchura mínima: 4–5 cm. Materiales más angostos no distribuyen la presión adecuadamente y causan daño sin eficacia

     Material no elástico: tela de algodón resistente, cintas de mochila (webbing de nylon), triangular de vendaje. NUNCA: vendas elásticas, lycra, cordones, cables

  Resistencia a la tensión: el material debe poder soportar la fuerza de torsión del molinete sin rasgarse. Si se desgarra al tirar con las manos, no soportará el molinete

    Longitud mínima: suficiente para dar dos vueltas completas alrededor de la extremidad más 20–30 cm adicionales para anudar y asegurar el molinete

     Materiales aceptables: tira de camiseta de algodón gruesa cortada longitudinalmente, cintas de equipo táctico (webbing), pañuelo triangular doble, sección de ropa de algodón resistente

    Materiales contraindicados: cinturón de cuero sin molinete, cuerda delgada, cable, venda elástica, cualquier material con elasticidad significativa

 

7.2 Selección del molinete — El segundo determinante

        Objeto rígido: que no se doble ni se quiebre bajo la torsión requerida

        Longitud adecuada: suficiente para actuar como palanca eficiente, habitualmente 15–25 cm

        Diámetro manejable: ni tan delgado que corte el nudo ni tan grueso que impida girarlo

        Opciones validadas: varillas de madera dura, lapicero de cuerpo sólido robusto (no el clip de plástico), cuchara metálica, regla rígida, barra de linterna, porción de bastón

      Contraindicados: palitos frágiles (se quiebran), lapicero de plástico barato, objetos con forma que impida asegurarlos, artículos con extremos cortantes

 

7.3 Técnica de aplicación paso a paso (Técnica Windlass CoTCCC-adaptada)

 

📋  PROTOCOLO DE APLICACIÓN — TI CON MOLINETE (SOLO PARA PERSONAL ENTRENADO)


PASO 1: Posición. Aplicar mínimo 5–7 cm proximal a la lesión (idealmente «high and tight» si el sitio de sangrado no es claramente identificable). Evitar articulaciones.


PASO 2: Primera vuelta. Rodear la extremidad con el material de manera que el strap quede justo, pero no torcido. Dar dos vueltas completas aseguradas si la longitud del material lo permite.


PASO 3: Nudo cuadrado. Anudar con nudo cuadrado (no nudo simple) en la cara anterior de la extremidad, dejando suficiente espacio en el lazo para insertar el windlass.


PASO 4: Inserción del molinete. Deslizar el molinete por el lazo del nudo. Debe quedar perpendicular al eje del miembro.


PASO 5: Torsión del molinete. Girar el molinete en la dirección que aprieta el material. Continuar girando hasta lograr la oclusión arterial — verificar AUSENCIA de pulso distal.


PASO 6: Verificación de eficacia. Verificar pulso radial (extremidad superior) o poplíteo/pedio (extremidad inferior). Si el pulso persiste → continuar girando. Si el sangrado persiste con pulso ausente → revisar posición.


PASO 7: Asegurar el molinete. Fijar el molinete para que no se suelte — esta es la razón por la que la mayoría de improvisados fallan en campo: el molinete se desbloquea. Fijar con nudo adicional del mismo material, cinta adhesiva, o pasarlo por debajo del strap.


PASO 8: Registro. Anotar la hora de aplicación DIRECTAMENTE sobre la piel o el material del torniquete con marcador permanente. Este dato es crítico para el equipo receptor.


PASO 9: Monitoreo continuo. El TI debe verificarse cada 2–5 minutos para confirmar que mantiene eficacia. Ante cualquier recidiva del sangrado: re-apretar o aplicar presión directa adicional.


PASO 10: Sustitución en cuanto sea posible. Al primer acceso a torniquete comercial, sustituir el TI — sin retirar el original hasta confirmar hemostasia con el nuevo dispositivo.

 

7.4 Señales de que el torniquete improvisado NO está funcionando

        Pulso distal palpable (radial, poplíteo, pedio) tras la aplicación

        Sangrado continuo o recidivante desde la lesión

        molinete que se ha soltado o ha retrocedido

        Material que se ha rasgado o deformado visiblemente

        Extremidad distal que se torna roja/púrpura en lugar de pálida/gris (sugiere congestión venosa sin oclusión arterial)

 


  ANTE CUALQUIERA DE ESTAS SEÑALES:

1. Re-ajustar el molinete o aplicar un segundo torniquete improvisado proximal al primero.

2. Aplicar presión directa manual sobre la herida MIENTRAS se intenta corregir el torniquete.

3. Si hay material de empaquetamiento disponible (gasa hemostática o simple): empacar la herida Y mantener presión directa como medida complementaria.

4. NUNCA asumir que el torniquete funciona solo porque está puesto — verificar siempre.

 

8. EL ALGORITMO CORRECTO: ALTERNATIVAS ANTES QUE EL TI

La Stop the Bleed Coalition, el American College of Surgeons y el currículo oficial del programa Bleeding Control Basic (B-Con) son explícitos: cuando no existe torniquete comercial disponible, la prioridad es presión directa sostenida y empaquetamiento de la herida, NO la fabricación de un TI. Esta jerarquía tiene respaldo científico y debería ser la guía de todo programa educativo:

 

🔄  ALGORITMO DE DECISIÓN — HEMORRAGIA EXTREMITAL SIN TORNIQUETE COMERCIAL


PRIMERA LÍNEA: Presión directa manual sostenida con ambas manos, máxima fuerza, directamente sobre la herida o vaso sangrante identificado. Mínimo 10 minutos ininterrumpidos.


SEGUNDA LÍNEA: Empaquetamiento de la herida (wound packing): gasa hemostática (Combat Gauze, ChitoGauze, Celox) profundamente en la herida + presión directa 3 minutos. Si no hay gasa hemostática: gasa simple + 10 minutos de presión.


TERCERA LÍNEA: Vendaje compresivo sobre el empaquetamiento para mantener la presión durante el traslado.


CUARTA LÍNEA — PLAN Z: Solo si la hemorragia arterial activa es incompatible con la supervivencia sin oclusión proximal Y se han agotado las opciones anteriores → TI con molinete, técnica correcta, personal entrenado, hora registrada.


SIEMPRE: Sustituir el TI por torniquete comercial al primer acceso a equipamiento adecuado.

 

9. EL PROBLEMA REAL: NUESTRO MODELO EDUCATIVO EN LATAM

Y aquí llegamos al núcleo del problema que me ocupa como clínico, como docente y como latinoamericano que trabaja en mejorar los sistemas de atención prehospitalaria de nuestra región: la normalización del torniquete improvisado como habilidad básica de primer respondedor es un fracaso educativo con consecuencias letales.

9.1 La ilusión de la falsa seguridad

Cuando enseñamos a alguien sin formación médica a «hacer un torniquete con lo que tenga» sin explicarle que la tasa de falla es cercana al 90%, estamos creando algo potencialmente más peligroso que la ignorancia: falsa seguridad. El respondedor cree que ha controlado el sangrado. El torniquete en realidad no está funcionando. El sangrado continúa de forma silenciosa. El paciente se deteriora. Y nadie está tomando medidas alternativas porque todos asumen que la situación está controlada.

9.2 La economía equivocada

En Latinoamérica existe un argumento recurrente para justificar la enseñanza del torniquete improvisado: «no todos pueden acceder a torniquetes comerciales». Es un argumento real, pero la respuesta correcta no es normalizar la práctica peligrosa. Es cambiar las condiciones que hacen que la gente no tenga acceso al equipo adecuado.

Un torniquete CAT Gen7 cuesta entre 25 y 35 dólares en el mercado internacional. Existen alternativas validadas a menor costo. Los sistemas de salud, las instituciones de bomberos, los sistemas prehospitalarios y las organizaciones de respuesta tienen presupuesto para equipamiento básico. El problema frecuentemente no es el presupuesto: es la prioridad institucional. Y esa prioridad cambia cuando los educadores dejan de justificar la carencia y empiezan a exigir el estándar correcto.

 

 

"Si eres instructor, deja de justificar nuestra realidad de poco acceso a torniquetes y trabaja por cambiarla. Esa actitud de justificar las carencias nos ha costado varias vidas por promover prácticas peligrosas y nos tiene atados a no poder progresar."

— Dr. Carlos Zapa — @medicotactico

 

9.3 La psicología del plan A

El cerebro humano, bajo estrés severo, ejecuta lo primero que ha practicado. Lo que entrenamos se convierte en comportamiento automático en emergencias. Si hemos entrenado «haz un torniquete con lo que tengas», ese será el comportamiento bajo presión —incluso si hay un torniquete comercial disponible a un metro de distancia. El entrenamiento incorrecto crea automatismos peligrosos. El entrenamiento correcto crea automatismos salvavidas.

9.4 El estándar global en 2026

En 2026, el torniquete comercial ha completado décadas de validación en combate real y en contextos civiles. Los programas Stop the Bleed han capacitado a millones de laicos en tres continentes con resultados documentados. El Hartford Consensus ha impulsado la presencia de kits de control de hemorragias en espacios públicos en EE.UU. y Europa. Los currículos de los manuales de trauma se actualizan regularmente con evidencia de nivel 1.

En ese contexto, en 2026, enseñar el torniquete improvisado como alternativa principal o equiparable al comercial es una práctica que está detrás de la evidencia por al menos una década. La improvisación tenía un lugar cuando no sabíamos nada mejor, cuando no teníamos datos, cuando los torniquetes comerciales no existían en la forma en que los conocemos hoy. Ya no es ese caso. Los datos están. El equipamiento está disponible. La formación correcta es posible. Solo necesitamos la voluntad de cambiar el modelo.

 

🧠  LOS CUATRO MANDAMIENTOS DEL CONTROL DE HEMORRAGIAS EN 2026

1. NO planee improvisar. Encontrar los materiales toma tiempo valioso y la tasa de fallas será inaceptablemente alta. Tenga el equipo real.


2. NO compre imitaciones baratas. Los torniquetes sin certificación carecen de control de calidad y pueden fallar exactamente cuando los necesita.


3. ENTRENE y practique con frecuencia. La competencia se mantiene con repetición. El torniquete más caro del mundo no sirve si no sabe usarlo en 30 segundos bajo presión.


4. Dos es uno, uno es ninguno. Lleve un torniquete cargado y listo para uso inmediato. Al menos uno más en el IFAK. Más si es médico o paramédico.

 

10. REFLEXIÓN FINAL: PREPARACIÓN COMO MENTALIDAD

Salvar una vida es un estado de preparación y vigilancia. No es un accidente ni un golpe de suerte. Es el resultado de decisiones tomadas con tiempo: la decisión de comprar el equipo adecuado, de entrenarse correctamente, de exigir estándares, de no conformarse con menos porque «así es nuestra realidad».

El torniquete improvisado es el Plan Z. Por definición, el plan Z es el que se ejecuta cuando todos los demás han fallado. Un plan Z nunca debería ser improvisado —debería estar pensado, entrenado y listo. Pero el plan Z también debería ser el que nunca necesitas porque has sido lo suficientemente previsor para no llegar a ese punto.

La mentalidad de preparación significa que cuando usted llega a una escena de trauma, la pregunta no es «¿qué puedo improvisar?» sino «¿cómo usó correctamente el equipo que traje porque sabía que podría necesitarlo?». Esa diferencia mental es la diferencia entre un respondedor que salva vidas y uno que hace lo que puede con lo que tiene.

A los instructores de la región: el estándar que enseñamos es el estándar que la gente ejecutará en campo. Si enseñamos improvisación como plan A, eso es lo que van a hacer cuando les falten segundos. Si enseñamos el estándar correcto —equipamiento real, técnica validada, entrenamiento frecuente— eso es lo que van a ejecutar. Tenemos la responsabilidad de enseñar lo que funciona, no lo que es conveniente enseñar.

Es 2026. No hay excusa para llevar menos que el equipo adecuado

 

 

"Caro es morirse desangrado. El torniquete no es un gasto: es una inversión en la posibilidad de seguir vivo."

— Dr. Carlos Zapa — @medicotactico

 

 


PUNTOS CLAVE — SÍNTESIS PARA PRÁCTICA CLÍNICA

 

  RECOMENDACIONES CON MAYOR PESO DE EVIDENCIA


1. Los torniquetes improvisados SIN molinete fallan en el 99% de las aplicaciones en modelos experimentales (Altamirano et al., 2015, NIVEL I EVIDENCIA EXPERIMENTAL).


2. Los torniquetes improvisados CON molinete fallan entre el 32% y el 50% bajo condiciones óptimas de laboratorio — en campo real, la tasa de falla es mayor (Altamirano 2015; Salchner 2023).


3. La oclusión venosa sin arterial incrementa paradójicamente el sangrado. Este riesgo es más alto con TI que con torniquetes comerciales correctamente aplicados.


4. El torniquete improvisado es una habilidad AVANZADA que requiere entrenamiento previo sólido — no una habilidad básica para enseñar a población general sin formación.


5. La alternativa principal ante ausencia de torniquete comercial es PRESIÓN DIRECTA + WOUND PACKING, no el TI.


6. Si se aplica un TI, el ÚNICO método con alguna probabilidad real de éxito es el strap no elástico + molinete rígido + verificación de oclusión arterial.


7. En 2026, la disponibilidad de torniquetes comerciales certificados a precios accesibles elimina la justificación de normalizar el uso del TI como práctica estándar.


8. El modelo educativo que enseña el TI como habilidad básica universal genera falsa seguridad y debe ser revisado y actualizado en la región.

 

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BIBLIOGRAFÍA 

  1. Altamirano, M. P., Kragh, J. F., Aden, J. K., & Dubick, M. A. (2015). Role of the windlass in improvised tourniquet use on a manikin hemorrhage model. Journal of Special Operations Medicine, 15(2), 42–46. PMID: 26125163. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26125163
  2. Stewart, S. K., Duchesne, J. C., & Khan, M. A. (2015). Improvised tourniquets: Obsolete or obligatory? Journal of Trauma and Acute Care Surgery, 78(1), 178–183. https://doi.org/10.1097/TA.0000000000000485
  3. Shackelford, S. A., Butler, F. K., Kragh, J. F., Stevens, R. A., Seery, J. M., Parsons, D. L., Montgomery, H. R., Kotwal, R. S., Mabry, R. L., & Bailey, J. A. (2015). Optimizing the use of limb tourniquets in tactical combat casualty care: TCCC guidelines change 14-02. Journal of Special Operations Medicine, 15(1), 17–31. PMID: 25770795. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25770795
  4. Salchner, H., Isser, M., Banyai, L., & Lederer, W. (2023). Arterial occlusion effectiveness of space blanket-improvised tourniquets for the remote setting. Wilderness & Environmental Medicine, 34(2), 155–162. https://doi.org/10.1016/j.wem.2023.01.005
  5. Rossaint, R., Afshari, A., Bhatt, D. L., Biancari, F., Filipescu, D. C., Harrois, A., … Spahn, D. R. (2023). The European guideline on management of major bleeding and coagulopathy following trauma: Sixth edition. Critical Care, 27(1), 80. https://doi.org/10.1186/s13054-023-04327-7
  6. Cirocchi, R., Prigorschi, D., Properzi, L., Matteucci, M., Duro, F., Tebala, G. D., … Mingoli, A. (2025). Is the use of tourniquets more advantageous than other bleeding control techniques in patients with limb hemorrhage? A systematic review and meta-analysis. Medicina, 61(1), 93. https://doi.org/10.3390/medicina61010093
  7. Chang, J., Bhandari, L., Messana, J., Alkabbaa, S., Hamidian Jahromi, A., & Konofaos, P. (2022). Management of tourniquet-related nerve injury (TRNI): A systematic review. Cureus, 14(8), e27685. https://doi.org/10.7759/cureus.27685
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  9. Bulger, E. M., Snyder, D., Schoelles, K., Gotschall, C., Dawson, D., Lang, E., … McSwain, N. (2014). An evidence-based prehospital guideline for external hemorrhage control: American College of Surgeons Committee on Trauma. Prehospital Emergency Care, 18(2), 163–173. https://doi.org/10.3109/10903127.2014.896962
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  11. Committee on Tactical Combat Casualty Care (CoTCCC). (2024, January 25). TCCC guidelines for medical personnel. Joint Trauma System. https://jsomonline.org/wp-content/uploads/2024/02/2015242Altamirano.pdf
  12. North Central Texas Trauma Regional Advisory Council — Stop the Bleed Coalition. (2021). Position statement on improvised tourniquets. https://ncttrac.org/wp-content/uploads/files/public-files/stop-the-bleed/documents/Stop%20the%20Bleed%20Position%20Statement%20BoD%20Approved.pdf
  13. Prehospital Trauma Life Support (PHTLS). (2023). PHTLS: Prehospital trauma life support (10.ª ed.). Jones & Bartlett Learning.
  14. Australian and New Zealand Committee on Resuscitation (ANZCOR). (2023). Guideline 9.1.1 — First aid for management of bleeding. https://www.anzcor.org/home/first-aid-management-of-injuries/guideline-9-1-1-first-aid-for-management-of-bleeding
  15. Pons, P., & Jacobs, L. M. (Eds.). (2017). Save a life: What everyone should know to stop bleeding after an injury. American College of Surgeons — Stop the Bleed Campaign. https://www.bleedingcontrol.org
  16. Annals of Emergency Medicine Joint Position Statement. (2023). Prehospital hemorrhage control and treatment by clinicians. Annals of Emergency Medicine, 82(1), 1–20. https://doi.org/10.1016/j.annemergmed.2023.03.022

 

 

Documento elaborado con fines académicos y de actualización profesional.

Dr. Carlos Zapa — @medicotactico — Médico Intensivista

Salvar una vida es un estado de preparación y vigilancia.


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