Torniquetes improvisados para el control de hemorragias: MITOS Y REALIDADES
Existe una práctica profundamente arraigada en la educación en trauma prehospitalario de Latinoamérica y en muchos sistemas civiles de primer respondedor: enseñar a personas sin formación médica sólida a fabricar torniquetes con lo que tengan a la mano, presentando esto como una habilidad básica de primeros auxilios, accesible a cualquiera, ejecutable en segundos con una correa, una cuerda o una corbata. Esta práctica es, según la evidencia acumulada en la última década, no solo ineficaz, sino potencialmente iatrogénica. Y en 2026, en pleno acceso a torniquetes comerciales certificados por menos de lo que cuesta una entrada a un concierto, insistir en ese paradigma educativo es, cuando menos, científicamente indefendible. Este artículo no pretende eliminar el concepto del torniquete improvisado del mapa clínico. En escenarios donde el equipo se ha agotado —me ha pasado personalmente en campo— el plan Z puede salvar una vida. Pero el problema real no es la técnica: es el modelo peda...